Aerotermia con suelo radiante en Sabadell y el Vallès
La combinación más eficiente para calentar una vivienda en invierno y refrescarla en verano con el mismo sistema. Diseñamos los circuitos, el colector y la zonificación por estancias, y montamos la bomba de calor con su parte eléctrica.
En resumen
El suelo radiante calienta con agua a baja temperatura repartida por toda la superficie del suelo, y la aerotermia es precisamente el sistema que mejor rinde produciendo agua a baja temperatura. Juntos consiguen el máximo ahorro y un calor uniforme, sin radiadores a la vista. Además, el mismo circuito sirve en verano para refrescar la casa, siempre que el sistema controle la humedad para evitar condensaciones. Es la opción ideal en obra nueva y en reformas integrales, y también puede plantearse en viviendas ya habitadas con sistemas de poco espesor.
Por qué funcionan tan bien juntos
Un radiador necesita el agua caliente para compensar que su superficie es pequeña. El suelo radiante hace lo contrario: usa toda la superficie de la habitación como emisor, así que le basta con agua templada para mantener la casa confortable. Y cuanto más baja es la temperatura a la que trabaja una bomba de calor, más rendimiento saca de cada kilovatio hora de electricidad.
El resultado es el sistema de calefacción con menor consumo que se puede instalar hoy en una vivienda. A eso se suma una sensación de confort distinta: el calor sube desde el suelo, los pies están calientes y la cabeza fresca, y no hay corrientes de aire caliente que resequen el ambiente ni polvo que se mueva con la convección.
Calefacción en invierno, frescor en verano
Con una aerotermia reversible, en verano el circuito lleva agua fresca y el suelo absorbe calor de la estancia. No sustituye del todo a un aire acondicionado en los días más extremos, pero rebaja varios grados de forma silenciosa y sin chorro de aire. Para hacerlo bien hace falta control de humedad: si el suelo se enfría por debajo del punto de rocío, aparece condensación. Instalamos las sondas y la regulación necesarias para que eso no ocurra, y si quieres más potencia de frío en alguna estancia, lo combinamos con aire por conductos o fancoils.
Las piezas de una instalación bien hecha
El suelo radiante no perdona errores: una vez cubierto por el pavimento, lo que se haya hecho mal queda debajo durante décadas.
Estudio de cargas
Calculamos la necesidad de cada estancia para decidir la separación de tubos y la longitud de cada circuito.
Aislamiento y panel
Panel aislante bajo los tubos para que el calor vaya hacia la estancia y no al forjado del vecino.
Tubería y circuitos
Tubo de polietileno con barrera antioxígeno, sin empalmes bajo el suelo y con circuitos equilibrados.
Colector
Distribuidor con caudalímetros para ajustar cada circuito y actuadores para abrir y cerrar zonas.
Termostatos por estancia
Control independiente de dormitorios, salón o baños, para no calentar lo que no se usa.
Bomba de calor y electricidad
Equipo dimensionado, depósito si hace falta y línea eléctrica propia hecha por nuestros electricistas.
Obra nueva, reforma o vivienda habitada
El suelo radiante se asocia a obra nueva, pero no es la única opción. Lo que cambia en cada caso es el espesor disponible y la cantidad de obra.
- Obra nueva: el caso ideal, se prevé la altura de suelo desde el proyecto
- Reforma integral: se levanta el pavimento y se aprovecha para dejarlo todo nuevo; lo coordinamos dentro de la reforma integral
- Vivienda habitada: existen sistemas de muy poco espesor o fresado sobre el suelo existente, con menos obra
- Mixto: suelo radiante en la planta principal y radiadores en otra planta, con la misma aerotermia
¿Qué suelo puedo poner encima?
Casi cualquiera, con matices. Lo importante es que el pavimento deje pasar bien el calor y que el instalador del suelo conozca el sistema.
- Cerámico y porcelánico: la mejor conducción de calor, la opción más recomendable
- Microcemento o piedra: muy buen comportamiento térmico
- Laminado y vinílico: válidos si el fabricante los certifica para suelo radiante
- Parquet de madera: posible con maderas estables y de poco grosor, respetando las temperaturas máximas
- Moquetas y alfombras gruesas: aíslan y restan rendimiento, mejor evitarlas
Cómo lo instalamos
Coordinamos cada fase con el resto de la obra para que el suelo radiante no quede a expensas de otros gremios.
Diseño
Cálculo por estancia, plano de circuitos, ubicación del colector y del equipo.
Tendido
Panel aislante, banda perimetral y tubería según el plano, sin empalmes enterrados.
Prueba de presión
Circuitos presurizados antes y durante el vertido del mortero para detectar cualquier fallo.
Arranque progresivo
Puesta en marcha escalonada de temperatura para que el mortero cure sin fisurarse.
Lo que conviene saber antes de decidir
El suelo radiante tiene mucha inercia: tarda más en calentar la casa desde frío, pero mantiene la temperatura estable y con poco gasto. Por eso encaja mejor con un uso continuo que con encender y apagar a ratos. Si tu casa se usa solo unas horas algunos días, lo hablamos, porque quizá te convenga otra solución.
Si ya tienes radiadores y no vas a levantar suelos, la aerotermia también funciona con ellos; lo explicamos en cambiar la caldera por aerotermia. Y si lo que buscas es solo calefacción con otro sistema, tienes todas las opciones en calefacción. Trabajamos en Sabadell y en todo el Vallès.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia con suelo radiante
¿El suelo radiante con aerotermia enfría en verano?
¿Cuánta altura de suelo necesito?
¿Se puede poner en una vivienda sin hacer obra grande?
¿Se puede poner parquet encima?
¿Qué pasa si hay una fuga bajo el suelo?
¿Se puede regular cada habitación?
¿Estudiamos tu suelo radiante con aerotermia?
Visita, cálculo por estancias y presupuesto cerrado, en obra nueva o en reforma.
